Dolor en los Tatuajes

¿Dónde duele más tatuarse?

La respuesta sencilla sería decir que las zonas más dolorosas para tatuarse son las costillas, barriga y articulaciones. Pero en realidad es algo más complicado que eso.

Si acudes a un estudio profesional con experiencia (como EL GORDO TATTOO SHOP), te aconsejarán convenientemente para que tu experiencia no sea traumática e incluso sea relajante y divertida. Sí, has leído bien, en nuestro estudio muchas veces a los clientes les da pena marcharse.

Si tienes pensado tatuarte y te preocupa el dolor, tendrás que tener en cuenta una serie de consejos que te proponemos a continuación. Son cosas que hemos aprendido a lo largo de estos diez años tatuando y tatuándonos:

1- Estado físico y mental en el que has de acudir a la cita con tu tatuador
2- Tipo de tatuaje
3- Gestión de sesiones grandes
4- Tu sexo
5- Zonas a tatuar
6-Cremas anestésicas y pastillas para el dolor

1- Estado físico y mental

estado físico y mental


Es muy importante acudir a la cita habiendo comido y dormido bien. El cuerpo va a consumir energía al soportar el dolor, sobretodo en sesiones grandes. Inclso el estado de ánimo influye en llevar mejor el dolor del tatuaje. Procura estar relajado y de buen humor.

Otra cosa muy importante es no presentarse en el estudio bajo efectos de drogas o alcohol:

Es posible que consumas cannabis habitualmente u ocasionalmente, pero en cualquier caso te va a afectar de manera negativa, puesto que estarás más sensible al dolor físico y al reto psicológico. Incluso te puede dar un bajón de tension, mareo o desmayo. Créenos que no es una experiencia muy agradable despertarse desorientado, vomitado y con tu tatuador tratando de subirte las piernas y ofreciéndote una cocacola.

El otro factor negativo es el alcohol. Es posible que beber una cerveza o un chupito te dé ese plus de determinación para enfrentarte a una situación como tatuarse. Pero lo que también hará será dilatar tus capilares sanguíneos y que el tatuador tenga que lidiar con una piel sangrante en la que no entra bien la tinta. La sesión tardará el doble, te dolerá el doble, y es muy posible que tengas que volver a repasar el tatuaje. Sinceramente, no recomendamos asistir habiendo bebido.

2- Tipo de tatuaje

tatuaje espalda


Respecto al dolor, no es lo mismo hacerse un nombrecito pequeño en una nalga que unas rosas tradicionales grandes y a color en las costillas. Un tatuaje con muchas líneas gruesas y rellenos de color siempre va a doler más que un tatuaje en negro y gris con pocas líneas y sombras suaves.

El color se aplica avanzando muy poco a poco y saturando lo máximo posible. En las líneas se suele profundizar más en la piel. Por lo que, por ejemplo, un tatuaje full color suele lastimar más que uno en sombras grises. Al igual que tatuar el pelo de un retrato humano resulta más doloroso que el resto.

Un mito que se suele comentar es que el color blanco duele más. Sí y no. La tinta blanca no tiene nada de especial en cuanto al dolor se refiere. Lo que pasa es que el blanco, por razones técnicas, se aplica al final del trabajo, lo que nos puede obligar a volver a pinchar sobre una zona que lleva irritada ya bastante tiempo. Esto es algo bastante doloroso. De ahí el mito.

3- Gestión de sesiones grandes:

espalda tatuada

Los tatuajes grandes son espectaculares por su impacto visual y por la resistencia al dolor que muestra quien las lleva. Aunque no siempre que veas a alguien con un tatuaje grande quiere decir que haya sufrido las de Caín mientras se lo hacía. Como ya te comentamos al inicio del artículo, la experiencia de tatuarse depende mucho de la mano del tatuador. Un principiante te puede machacar la hipodermis y dejarte un regalito doloroso en relieve para toda la vida, mientras que un profesional experimentado sabe gestionar la sesion y aplicar el pigmento de manera que cure bien y no salgas traumatizado del estudio.


A parte de los consejos sobre cómo acudir física y psicológicamente a tatuarte, están las recomendaciones que te aporte el artista para el pre, durante y post de la sesión. Una de ellas es comer algún alimento con glucosa en un descanso. También tratar de estar relajado y de tener la mente en otra parte. Si estás concentrado en el dolor, mirando cómo te tatúan, quejándote y pidiendo pausas constantemente lo único que conseguirás es poner nervioso al tatuador y apestarle con tus resoplidos a su cara, lo que hará que todo se alargue más y sea desagradable para todos.

4- Tu sexo:

simbolos masculino y femenino

Es un hecho. Las mujeres soportan el dolor en la piel sustancialmente mejor que los hombres. Cuántas veces aparece un machote muy seguro de que no le va a doler y resulta ser el cliente que se queja desde el minuto dos. Por el contrario la mayoría de mujeres muestran un umbral del dolor más alto. Esta norma a veces tiene sus excepciones.

5- Zonas a tatuar

dolor en tatuajes

Sobre si duele una zona más que otra, es posible que hayas escuchado decenas de testimonios. Que si el hueso duele más, que si donde hay carne duele más… Nosotros tenemos una teoría bastante genérica sobre ello. Nuestro cuerpo sabe cuáles son las zonas más vulnerables, y te avisa de que una agresión externa en ese lugar es más o menos peligroso para tu supervivencia. Lo hace con un excelente mecanismo de defensa: el dolor. Gracias al dolor sabemos por dónde no tenemos que andarnos con tonterías. La putada es que tatuarse no es una actividad que nuestro instinto tenga asumida como algo no peligroso, por lo que estamos condenados a soportar el dolor de las agujas si queremos molar muchísimo luciendo una calavera «tó guapa» en el cuello.

Según esta teoría, la caja torácica, al contener tantos órganos indispensables, es una zona dolorosa. Al igual que las articulaciones y zonas donde venas, arterias o huesos están expuestos. Un ejemplo es, si tienes que protegerte de un golpe que ves venir, ¿qué parte del cuerpo expones para absorberlo? lo mas normal es interponer los antebrazos, biceps exterior, pierna exterior, nalgas


6- Cremas anestésicas y pastillas para el dolor

Sí, existen. Se utilizan más de lo que pensamos y son bastante efectivas. Desde El Gordo Tatto Shop no recomendamos consumir ningún fármaco, puesto que no tenemos licencia para ello, y siempre recomendaremos hablar con tu médico si decides utilizar cualquier sustancia para reducir el dolor en tu piel.

Pastillas: No te vamos a decir una marca ni fabricante, pero son anagésicos opioides que hacen que sientas menos las agujas y te desorientan un poco como evadiéndote de la realidad. Estas sustancias no se pueden tomar a la ligera y es peligroso tomarlo con alcohol o tomar demasiada dosis. Mucho cuidado con ello.

Cremas: Existen con mayor o menor concentración de lidocaína y epinefrina. Hay que aplicarlo unas horas antes del tatuaje y cubrirlo con film. La anestesia puede ser muy peligrosa para tu sistema nervioso y circulatorio. Jamás apliques esta crema en una tatuaje empezado o herida abierta.


Hay gente que opina que «el tatuaje tiene que doler para ser una experiencia real». Otra gente, por el contrario, piensa que si se puede evitar el dolor, ¿por qué no hacerlo? Hay tatuadores a los que no les gusta nada trabajar en una piel entumecida por la anestesia, e incluso se negarán a tatuarte.

Para terminar con todo este tema del dolor, deciros que normalmente los clientes que se estrenan en nuestro estudio suelen venir con unas espectativas de dolor altas. Vienen preocupados y con miedo. Y en cuanto empieza el tatuaje se sorprenden de lo llevadero que es. No dejes de tatuarte por miedo al dolor, sabremos hacer de ello una experiencia lo más agradable posible. Para cualquier duda o consulta, puedes ponerte en contacto con nosotros.

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